¿DE DÓNDE VENIMOS?
Yo opino que las circunstancias de la leche en polvo han creado imbéciles de postín, algunos pertenecen al ámbito de lo comúnmente considerado aprendices de brujo, es decir, un mundo anquilosado en la chica de Gomecello o del vago imaginario de nalgas y pajero.
La talla la dio Quevedo, o el mismísimo Góngóra, incluso luego sólo la dio uno luego, llamado, “Él y sus circunstancias”, y a partir de ahí, todos somos aprendices de deshumanización, y arte, el que pueda. ¿Acaso hay alguna faceta más alta en el hombre que la estética en libertad y bien formada?
¡Ah!, Bueno. Pensaba yo bien pensando, que.... resulta patético, habiendo sido republicano, comulgar después de muerto, cuando no puederrrrrrrrrrr!
Alfonso Toribio