EL SEÑOR “ANSAR” EL PLATÓNIC
El señor “Ansar”, ex presidente, ahora “alto librepensador”, alto sólo porque se pone tacones para aparentar más estatura física, estaba mejor leyendo a “Matonkikí” en su biblioteca “Faes” con Bush como maestro pintor de cuadritos de libros. Él, el señor “Ansar”, fue pulga en el rabo de león de su amigo iletrado del otro lado del charco. O si no, que coloree también libros de párvulos como el mangante americano ex amigo suyo, pero de rojo, pues no admitiendo bajo ningún concepto el acto asesino de los sanguinarios islamistas, “Ansar” tuvo mucho que ver en el 11M por querer darle a España unos altos aires que no tenía en el esquema mundial. Los muertos no vuelven, pero un parado aún sigue vivo y puede en un futuro encontrar trabajo. Al respecto, lo mismo se puede decir de Blair a propósito del atentado de Londres.
Admitiendo que la economía española está muy mal, a él, que presume tanto de economista, se la dejaron bien alineada los socialistas en los tiempos de bonanza en que llegó al gobierno de España hablando catalán en la intimidad.
Mucho del abismo que critica ahora, se le debe a él, que no puso coto a la burbuja de economía ficticia del sector inmobiliario, dejando que creciera y creciera incontroladamente. Este sector es el caballo de Troya que a su vez está arrastrando a otros muchos sectores de nuestra economía. Aznar dejó, como digo, que nuestra economía se sustentara en el ladrillo y creciera como un monstruo con pies de barro, formado por egoístas y especuladores, monstruo al que ahora vemos desplomarse, porque sus tacones eran tan ficticios como los del señor ése altito que ahora habla de segunda división como si él alguna vez hubiera tenido talla para jugar en primera.
En estos momentos es cuando se ve a los grandes jugadores actuar, pero mucho me temo que en el PP no los haya, y que en el partido gobernante, brillen por su ausencia. Es el españolito de siempre el que sufre la incompetencia de una clase política que no actúa sobre el cáncer de la terrorífica crisis oligárquica que destartala la economía y deja en el paro a tanta gente.
Alfonso Toribio