LA LETRA Y SU EXPRESIÓN
ARTICULOS DE OPINIÓN
LAMEJILLA HIPÓCRITA

 

 

 

 

Parece ser que Rajoy, no tiene la autoridad que un director de partido debe tener o no sabe o no puede aplicarla. Hace ya mucho tiempo que debió desligarse totalmente de los pringados de Gürtel, incluido Camps, y cortar por lo sano. Pero como dice un refrán escatológico, “Quien alquila el culo, no caga cuando quiere”. En el último congreso de los populares, después de perder las Elecciones Generales, Rajoy ganó la presidencia del partido gracias al inestimable apoyo de Camps.
La dirección del PP, que no olvidemos miraba para otro lado, decía que todo era mentira y un montaje de espionaje nada menos que promovido desde los aparatos del estado. Aguirre supo cortar por lo sano en Madrid y toma posiciones en la línea sucesoria. Ahora, dentro de un esperpento y quizá demasiado tarde, Costa cae, pero Camps se queda. ¿Por qué se queda Camps? Yo pienso que porque Rajoy quiere que llegue con vida al próximo congreso del PP y recibir de nuevo su apoyo. Rajoy debería saber que un compañero de viaje que huele mal, no es nada recomendable, porque su actuación provoca vómitos en muchos españoles, incluidos votantes del PP. Nadie entiende que si Costa está pringado, según el sumario y su propio partido, Camps no lo esté igualmente.
Lo que ha hecho la dirección del PP, destituyendo a Costa, es un juego malabar, es decir, le ha sacado a una manzana las pepitas podridas sin hacerle un rasguño a la piel. En el PP, por lo visto, aún creen en los milagros, de hecho, su ideario de niños buenos, la mayoría educados en colegios religiosos, en su subconsciente guarda esa idea de que las cosas las arregla una varita mágica venida del más allá, sin embargo, el Estado de Derecho debe ser implacable con los corruptos del PP o de cualquier partido: el sitio de la basura son los contenedores o la cárcel.
Fraga, gran franquista represor, pero también, paradójicamente, gran demócrata y uno de los padres de nuestra Constitución, siempre fue inteligente, y sabe que Camps es un lastre. Para mí Camps es un niño malo, con enrarecida cara de primera comunión santita, que lo primero que hace después de comulgar, es quitarles los juguetes a los otros niños.

Alfonso Toribio