LA LETRA Y SU EXPRESIÓN
ARTICULOS DE OPINIÓN
CERCA DEL PRECIPICIO

 

 

 

 

             Bueno, ya los tenemos aquí, hasta en la sopa están. Ocupan los cuatro puntos cardinales de la patria, ¡viva España!, cantaban algunos cutres en Génova; yo pasaba por allí camino de Jorge Juan y los oí en directo. Podían proponer a Manolo Escobar como ministro de cultura, pues sus letras son pura estética de artificio gongorino. España se ha convertido en una “pepecracia”, y es “un gran país” que ha encontrado al fin el carro "robado", aunque con los clavos sarrosos. Con ser “un gran país” no adelantamos nada, dada la coyuntura, pues también fuimos un “gran imperio” y la gente se moría de hambre en la metrópoli. El mismo Felipe II propinó dos bancas rotas al “gran imperio”.
                 
     De todas formas, “la pepecracia”, incluidos sus votantes, ya no tienen disculpa: a peor ya casi no se puede ir. Poner disculpas ya no vale, Zapatero, ya dejó de ser el culpable incluso de la extinción del “náñaro”. Ahora, España, que es "un gran país", no olvidemos eso, debe ser gobernada con "sentido común" y hay que hacer "políticas que creen empleo". ¿Cuáles?... las del "sentido común", naturalmente, porque, no olvidemos que "España es un gran país".
   Tenemos la receta pepecrática perfecta: un cóctel inigualable formado por el "sentido común" y las políticas de empleo "adecuadas". 
  
     Una programación didáctica, en lo que la diferencia de las otras de verdad, es en la metodología, que es donde cada profesor deja sus rasgos personales. A veces con diferentes metodologías se consiguen los mismos objetivos porque se parte de los mismos contenidos. En España el SOE tenía una metodología y no funcionó, el PP tiene otra, el contexto donde la segunda se va a aplicar es el mismo, el de la crisis del ladrillo español. Las disculpas ya no valen. La crisis les ha regalado el gobierno que tanto codiciaban, que nos saquen de ella, si son tan buenos y tienen algo más que sentido común y buenas intenciones.
     Que la metodología del SOE ha sido equivocada en su aplicación en contexto, no cabe la menor duda, y que estamos al borde del precipicio, es igualmente cierto, pero todavía no nos hemos caído porque en mayo de 2010 se tomaron unas medidas que supusieron el principio del fin de ZP y el SOE al tomarlas en contra de su propio electorado. Pero nos salvamos, a pesar de Rajoy el del sentido común, que votó en contra en el parlamento poniéndonos al borde del rescate.
     Esperemos que el PP tenga una metodología que no sea sólo de serrín miccionado,  consistente únicamente en conseguir el poder por desgaste de los otros y decir que España es un gran país… y nada más. Sí, España es un gran país, no miente Rajoy, pero debería añadir también que lleno de banqueros irresponsables, productores de miseria, y de especulación, y de tabucos, y de milanas bonitas.
      
     El ladrillo, el cemento, lo fácil en definitiva, es lo que ha desquiciado todo y endeudado a las familias de este país creando una riqueza ficticia, que ahora pasa factura en forma de esa entelequia carroñera llamada "mercados". Y tanta culpa tuvo Aznar como Zapatero de esa altura irreal de las grúas por doquier. Ambos también tienen la culpa de que nada funcione en este país, porque su gran asignatura es la educación, y ni PP ni SOE se han puesto de acuerdo nunca en crear un sistema educativo verdaderamente potente y efectivo, que incida decisivamente en la creación de la auténtica riqueza de un gran país: la cultura. La formación de los individuos es la que crea de verdad riqueza material e intelectual… y futuro. Amigos míos os digo que “España estaba enladrillada, y se desenladrilló, el enladrillador que la vuelva a enladrillar… que la enladrille, por favor, con el ladrillo de la formación”.
   

                                                Alfonso