LA LETRA Y SU EXPRESIÓN
ESLABONES

A LA ATENCIÓN DEL CLÁSICO

El Peque tenía la mirada a "canguingos”,
o, y,
yo sí sé, dónde miraba “El Peque”, pues
es el único
que mira dentro de él quizá en lívido momentánea.

Giraba el mundo, en el vaso del Peque,
como en el cuadro de Leonardo, compuesto,
dando muestras, el mundo, de eternidad efímera,
con otros cálices o griales
y otras últimas cenas aunque de sobremesa, éstas,
y, o,
dando muestras, también, de lo que esculpió “fugit”
el clásico,
y que siempre en el humano no es más, que
“Carpe diem” ido.

 

Vuelven a resultar, retornan siempre, son
cuna y tumba a la vez,
lo nuevo y lo viejo,
o, y,
sea continuo aquello de cómo a nuestro parecer…

Todo, todo es
el galimatías
de un ser pasante
en la vida.

 

PAUTAS PARA QUE SE ENTIENDA EL POEMA
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