Documento sin título

 

 

 

 

ARQUETIPOLOGÍA

ESLABONES

 

 

En el silencio de la noche arde tu cometa dormido.

 

Mujer de mis sueños,
dulce como un paraje occiduo que buscara tejido de un foco,
dulce en esa silente voz bajtiana
que me anunciaste
desde tu cuerpo de avestruz poliédrica,
desde tu insoslayable esfera polifásica
donde una arboleda de sol dormido quería ser tu reflector
de champagne en la barra del bar de mi reino futurista…
desde donde una polifonía triste de barajas con pecas
pretendía ser el esbozo de  salitre de los pesebres.

Mientras, yo miraba extasiado mis hermosos píes de vidriera
catedralicia, rota a pedradas por las incipientes horas
de la locura y del alcohol vertiginoso del amanecer.

En la Torres Villarroel de esa mi Salamanca universitaria
asoman mis pies sorprendidos por los túneles de mi pijama blanco
como riberas lucernarias de una noche en su envés de fuego mañanero,
duro sumiso feudal ante mi mano de férreo rostro decidido.

Pero toma tu poema auténtico, recógelo antes de que te desveles
junto al súbito florecer del corretear de la vida de tu vida,
tómalo por ahí,
por donde soñaste otra ribera de lampadarios de fósforo
y semen de lance eléctrico bañado con piedra lipe de siembra.