LA LETRA Y SU EXPRESIÓN
ESLABONES

DIVINO Y HUMANO
No busques en el amanecer al sol, hombre,
búscalo en la fría noche de tu corazón,
en la estela viva de cometa lejano
que dejas escondida cuando sueñas.

¿Eres tú acaso la voz oculta y perfecta?
¿O quizá acaso seas para el hombre
un destello o chispa de dédalo insalvable?

A veces, cual rayo fulminante
que se desvanece al instante,
me pareció vislumbrar el paraíso,
me pareció ser pura alma
en cuerpo alocado metido.

Algunas veces, cual pluma
de vuelo incorpóreo, o como ingrávido tacto dulce
que aletea por la dicha,
besé unos labios de mujer
bajo la cúpula titilante
de las preciosas noches estrelladas de agosto:

¿Eras acaso tú entonces la voz oculta y perfecta
que desde mis callados labios decían te quiero?
¿ O acaso quizá sólo se trataba de una presencia misteriosa
que aflorara  desde el deseo eterno
que los humanos llevan en su aliento?

No, hombre, no busques en el amanecer al sol,
búscalo en la estela de cometa lejano
que dejas escondida cuando sueñas.